En el Evangelio de hoy, escuchamos la historia de cómo Jesús eligió a sus primeros discípulos. Dos pares de hermanos —Simón y Andrés y Santiago y Juan— estaban pescando, como hacían todos los días. Pero cuando Jesús les pidió que lo acompañaran y lo ayudaran en su ministerio, lo dejaron todo y lo siguieron. ¡Imaginen …
En otro tiempo, el Señor humilló al país de Zabulón y al país de Neftalí; pero en el futuro llenará de gloria el camino del mar, más allá del Jordán, en la región de los paganos.
El pueblo que caminaba en tinieblas
vio una gran luz;
sobre los que vivían en tierra de sombras,
una luz resplandeció.
Engrandeciste a tu pueblo
e hiciste grande su alegría.
Se gozan en tu presencia como gozan al cosechar,
como se alegran al repartirse el botín.
Porque tú quebrantaste su pesado yugo,
la barra que oprimía sus hombros
y el cetro de su tirano,
como en el día de Madián.
















