¿QUÉ ES LA FIDELIDAD?

No Saben
Friar Roberto Macias-Marin, OFM Conv.

Columna de Fraile Invitado

A menudo es difícil entender lo que significa ser fiel. Confundimos la fidelidad con estar constituyentemente presente en la iglesia o estar siempre presente en muchos eventos y ser un miembro activo. La fidelidad es la raíz de todo lo que, por medio del Espíritu Santo, es “la realización de lo que se espera y la demostración de lo que no se ve”. (Hebreos 11:1) Lo cual no solo debe permanecer dentro de nosotros, sino que vemos que esto se convierte en práctica y en lo que Jesús espera que hagamos. Él nos confía mucho, nuestra propia alma y cuerpo son un regalo, incluso si no tenemos la gloria o las riquezas mundanas, para Dios, lo que tenemos es más precioso que nada de eso. Jesús nos elige por Amor pero esto también implica un sentido de fidelidad; ser fieles esposos/as de Dios, en este caso, fieles al dueño de la casa.

A menudo podemos encontrarnos nublados por los bienes terrenales, cosas que brindan consuelo y estabilidad, pero la realidad es que, aunque son buenos por la naturaleza de ser parte de la creación, son solo un pequeño reflejo de la verdadera bondad de Dios. De ahí la insistencia de Jesús al siervo para que permanezca fiel y no sea flojo. Ser hijos de Dios implica también la responsabilidad de imitar a su Hijo, no sólo en la comida y en la bebida, sino también en su pasión y cruz. Todos tenemos este camino hacia la redención y aquellos que piensan que están cerca de él solo son impactados por una montaña aún más empinada. Nuestra vida es precisamente una peregrinación, se nos da un regalo para ayudarnos en nuestro camino, sin embargo, el viaje es solo un medio para llegar a un destino. No decaigamos como el siervo borracho y perezoso, sino, permanezcamos fieles y aferrándonos al bien, que es nuestro Señor Jesucristo.

Que el trino Dios en su bondad y grandeza los colme a todos de los dones de la fidelidad y la servidumbre.

Paz y amor -Fray Roberto Macias-Marín, OFM Conv.